Cloruro de magnesio: qué es, para qué sirve y qué dice la evidencia

Cristales de cloruro de magnesio con la fórmula química MgCl₂

El cloruro de magnesio es una de las sales utilizadas para aportar magnesio en complementos alimenticios. Es soluble en agua y existen estudios que demuestran que el magnesio que aporta puede absorberse por vía intestinal.

A partir de ahí empiezan también muchas afirmaciones difíciles de justificar. Que el magnesio sea un mineral esencial no significa que el cloruro de magnesio tenga propiedades terapéuticas particulares, y que pueda encontrarse en sprays o productos para la piel tampoco demuestra que estas aplicaciones proporcionen al organismo una cantidad relevante de magnesio.

Para entender qué puede aportar realmente esta forma conviene separar cuatro cuestiones: cuánto magnesio elemental contiene, qué sabemos de su absorción oral, qué beneficios corresponden al magnesio como nutriente y qué evidencia existe sobre los productos tópicos.

Qué es el cloruro de magnesio

El cloruro de magnesio es una sal inorgánica formada por magnesio y cloruro. Su fórmula en estado anhidro es MgCl₂, pero en productos comerciales también puede encontrarse hidratado, especialmente como cloruro de magnesio hexahidratado, MgCl₂·6H₂O.

Esta diferencia no es un detalle químico menor. Las moléculas de agua que forman parte del cristal aumentan la masa total del compuesto y, por tanto, reducen la proporción de magnesio elemental que contiene cada gramo.

FormaComposiciónMagnesio elemental teórico
Cloruro de magnesio anhidroMgCl₂ · masa molar aproximada: 95,21 g/molAproximadamente 25,5 % en masa
Cloruro de magnesio hexahidratadoMgCl₂·6H₂O · masa molar aproximada: 203,30 g/molAproximadamente 12,0 % en masa

Estos porcentajes son cálculos teóricos para los compuestos puros. No deben utilizarse para deducir por nuestra cuenta la cantidad de magnesio de un complemento cuando la etiqueta proporciona una cantidad declarada.

Cloruro de magnesio no significa magnesio elemental

Este es uno de los errores más frecuentes al interpretar un suplemento.

Si una etiqueta indica una determinada cantidad de cloruro de magnesio, esa cifra representa la masa de toda la sal, no únicamente la del magnesio. Lo relevante nutricionalmente es cuántos miligramos de magnesio elemental aporta la dosis diaria.

Por ejemplo, 1.000 mg de cloruro de magnesio no equivalen a 1.000 mg de magnesio. La diferencia es todavía mayor si se compara la forma anhidra con la hexahidratada.

Por eso, dos productos que declaren cantidades similares de «cloruro de magnesio» pueden no aportar la misma cantidad de magnesio elemental.

También conviene distinguir composición química y calidad del producto. Que una sustancia sea químicamente cloruro de magnesio no indica por sí solo que haya sido fabricada con los estándares necesarios para ser utilizada como alimento o complemento alimenticio. Un producto destinado a uso cosmético, técnico o industrial no debe darse por apto para ingerir.

Para qué sirve el cloruro de magnesio

La respuesta más precisa es que, cuando se utiliza en un complemento alimenticio adecuado, el cloruro de magnesio es una fuente de magnesio.

El magnesio es un mineral esencial que interviene en numerosos procesos fisiológicos. En la Unión Europea existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas para afirmar, cuando se cumplen las condiciones correspondientes, que el magnesio:

  • contribuye al funcionamiento normal de los músculos;
  • contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso;
  • contribuye al metabolismo energético normal;
  • contribuye al equilibrio electrolítico;
  • contribuye a la síntesis proteica normal;
  • contribuye al mantenimiento de los huesos y los dientes en condiciones normales;
  • contribuye a una función psicológica normal;
  • ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga;
  • desempeña una función en el proceso de división celular.

La precisión importante es que estas funciones corresponden al magnesio como nutriente. No demuestran que el cloruro tenga un efecto especial sobre músculos, articulaciones, energía o huesos que otras fuentes capaces de aportar suficiente magnesio no puedan proporcionar.

Qué no se ha demostrado específicamente para el cloruro

En internet es fácil encontrar afirmaciones según las cuales el cloruro de magnesio reduce la inflamación, previene la artritis, protege frente a enfermedades cardiovasculares, elimina toxinas, ayuda a adelgazar o alivia el dolor articular.

Que el magnesio participe en procesos fisiológicos relacionados con músculos, sistema nervioso o metabolismo no demuestra esas afirmaciones.

Tampoco debe interpretarse la suplementación como si proporcionar más magnesio produjera necesariamente un beneficio adicional. Corregir una ingesta insuficiente y suplementar a una persona que ya obtiene suficiente magnesio son situaciones diferentes.

Cómo se absorbe el cloruro de magnesio por vía oral

El cloruro de magnesio es muy soluble en agua. Una vez ingerido, la sal se disocia y el magnesio disponible puede absorberse a través del intestino.

Los estudios comparativos disponibles indican que el magnesio aportado como cloruro presenta una biodisponibilidad oral razonable. En un pequeño estudio con preparados comerciales, el cloruro mostró una absorción mayor que el óxido y semejante a lactato y aspartato.

Sin embargo, convertir ese resultado en «el cloruro es la forma de magnesio que mejor se absorbe» iría mucho más allá de lo que permiten los datos.

Solubilidad y biodisponibilidad no significan lo mismo

Una sal que se disuelve bien facilita que el magnesio se encuentre disponible en el aparato digestivo, pero la absorción real depende de más factores.

Influyen, entre otros, la cantidad ingerida, la formulación del producto, la presencia de alimentos, el estado nutricional previo y las características individuales. Además, los estudios de biodisponibilidad utilizan métodos distintos: algunos miden excreción urinaria, otros cambios en sangre y otros parámetros indirectos.

Por eso es posible que dos formas presenten diferencias de solubilidad sin que eso implique necesariamente una diferencia clínicamente importante.

¿Se absorbe mejor que otras formas?

La literatura disponible permite sostener que el cloruro es una fuente de magnesio absorbible y que algunos estudios encuentran una biodisponibilidad mayor que la del óxido.

No permite establecer una jerarquía universal entre cloruro, citrato, bisglicinato, malato u otras formas.

Las comparaciones directas son escasas, las formulaciones utilizadas no son idénticas y una diferencia en absorción tampoco demuestra por sí misma que un producto produzca mejores resultados de salud.

Cloruro de magnesio frente a otras formas

No existe una única forma de magnesio que sea la mejor para todo el mundo y para cualquier objetivo. Cada sal presenta características distintas de composición, solubilidad, concentración de magnesio elemental, formulación y tolerancia.

FormaQué puede decirsePrincipal limitación al compararla
CloruroMuy soluble y con evidencia de absorción oral en humanos.No se ha demostrado una superioridad clínica general frente a otras formas bien absorbidas.
CitratoTambién presenta buena solubilidad y estudios humanos que muestran mejor biodisponibilidad que el óxido.No hay base suficiente para declarar que sea universalmente mejor o peor que el cloruro.
BisglicinatoForma quelada utilizada ampliamente en complementos.Hay menos comparaciones clínicas directas de calidad de lo que suele sugerir el marketing.
MalatoFuente de magnesio utilizada en suplementos.La evidencia clínica específica sobre ventajas frente a otras sales es limitada.
TreonatoForma con características y literatura propias.Los resultados obtenidos con formulaciones concretas no pueden extrapolarse al resto de formas de magnesio.
ÓxidoPuede proporcionar una elevada proporción de magnesio elemental.En varios estudios presenta menor biodisponibilidad que formas como cloruro o citrato.

Por tanto, «más magnesio elemental», «más soluble» o «mejor absorbido» son criterios diferentes. Ninguno debería utilizarse de forma aislada para decidir qué suplemento es mejor.

Aceite y spray de magnesio: qué sabemos de la absorción por la piel

El denominado aceite de magnesio suele ser una solución concentrada de cloruro de magnesio en agua. No es un aceite en el sentido químico habitual; el nombre procede de su textura resbaladiza sobre la piel.

Estos productos suelen comercializarse como sprays, soluciones, geles o cremas y pueden ir acompañados de afirmaciones sobre músculos, recuperación, sueño o aporte transdérmico de magnesio.

La cuestión importante no es si el producto contiene magnesio, sino si el magnesio atraviesa la piel intacta en cantidad suficiente como para modificar de manera relevante el estado de magnesio del organismo.

Infografía que compara la absorción oral del cloruro de magnesio con la evidencia limitada sobre su aplicación tópica

Qué muestran los estudios

La piel constituye una barrera eficaz frente al paso de muchas sustancias. Existen experimentos de laboratorio que muestran que el comportamiento del magnesio depende de la formulación y de las condiciones experimentales, pero demostrar cierta penetración en un modelo experimental no equivale a demostrar un aporte sistémico relevante en personas.

Los estudios humanos son pocos y pequeños.

En un ensayo piloto con 25 participantes que utilizó una crema con magnesio durante dos semanas no se observaron diferencias estadísticamente significativas en el conjunto de la muestra en las concentraciones séricas o la excreción urinaria frente al placebo. Un resultado significativo apareció únicamente en un análisis de subgrupo.

Existe también un pequeño estudio de aplicación de cloruro de magnesio en personas con fibromialgia que notificó mejoría de determinados síntomas, pero no utilizó un grupo placebo adecuado, de modo que no puede demostrar que el efecto procediera del magnesio absorbido a través de la piel.

Un estudio posterior encontró resultados de interés en seis personas con ileostomía e hipomagnesemia crónica. Algunos participantes mejoraron sus parámetros de magnesio con un spray de cloruro hexahidratado. Es un dato que merece ser tenido en cuenta, pero la muestra es extremadamente pequeña, la población es muy específica y el estudio carecía de un grupo de control, por lo que no permite extrapolar el resultado a la población general.

¿Puede sustituir a un suplemento oral?

Con la evidencia disponible, no puede darse por demostrado que un spray o aceite de magnesio proporcione un aporte sistémico equivalente al de una fuente oral de magnesio.

Esto tampoco significa que sea imposible que una determinada cantidad de magnesio penetre en determinadas condiciones. Significa algo más concreto: no tenemos evidencia clínica suficiente para considerar la aplicación cutánea una vía fiable de suplementación nutricional.

Por el mismo motivo, tampoco debería afirmarse que permite evitar los efectos gastrointestinales de los suplementos orales manteniendo la misma eficacia.

¿Hay evidencia para músculos, calambres y articulaciones?

El magnesio participa en la función muscular normal. Esta función fisiológica, sin embargo, no convierte automáticamente cualquier suplemento de magnesio en un tratamiento para calambres o dolor muscular.

Una revisión Cochrane de ensayos clínicos concluyó que es improbable que la suplementación con magnesio produzca una reducción clínicamente importante de los calambres musculares idiopáticos en adultos mayores. En mujeres embarazadas los resultados fueron contradictorios y no había ensayos aleatorizados sobre calambres relacionados con el ejercicio.

Esto es especialmente relevante porque «magnesio para los calambres» es una asociación habitual en el marketing de suplementos.

En el caso de dolor articular, artritis o inflamación, la evidencia disponible tampoco permite presentar el cloruro de magnesio oral o tópico como tratamiento.

Efectos secundarios y seguridad

Los efectos adversos más habituales del magnesio procedente de suplementos son digestivos.

Cuando parte del magnesio queda sin absorber en el intestino puede retener agua por efecto osmótico. Según la cantidad y la formulación, esto puede producir heces blandas, diarrea, náuseas o molestias abdominales.

El cloruro de magnesio se encuentra entre las formas que pueden provocar este efecto.

Que aparezcan molestias gastrointestinales no demuestra que un producto sea «malo» ni que todo el magnesio se haya desaprovechado, pero sí recuerda que aumentar la cantidad no implica necesariamente aumentar proporcionalmente el beneficio.

Función renal e interacciones con medicamentos

Los riñones desempeñan un papel fundamental en la regulación del magnesio. Cuando su función está seriamente alterada puede disminuir la capacidad para eliminar un exceso de este mineral, lo que aumenta el riesgo de acumulación.

Las personas con enfermedad renal no deberían utilizar dosis elevadas de suplementos de magnesio por iniciativa propia.

El magnesio también puede interferir con la absorción de determinados medicamentos, entre ellos algunos antibióticos de las familias de las tetraciclinas y quinolonas y algunos bisfosfonatos. Otros fármacos, como determinados diuréticos o los inhibidores de la bomba de protones utilizados durante periodos prolongados, pueden modificar el estado de magnesio.

Si se toma medicación de forma habitual, la compatibilidad y la separación entre tomas deben valorarse con un profesional sanitario o farmacéutico.

VRN, ingesta adecuada y límite superior no son lo mismo

Tres cifras relacionadas con el magnesio aparecen con frecuencia y responden a conceptos diferentes.

ReferenciaCantidadQué significa
VRN de la UE375 mgValor de referencia utilizado, entre otras cosas, para expresar el porcentaje de magnesio en el etiquetado.
Ingesta adecuada EFSA300 mg/día para mujeres y 350 mg/día para hombres adultosReferencia poblacional sobre ingesta total, no una dosis de suplemento.
Límite superior para determinadas fuentes suplementarias250 mg/díaUL europeo para magnesio procedente de sales fácilmente disociables y determinadas fuentes añadidas; no incluye el magnesio presente de forma natural en los alimentos.

El límite superior de 250 mg no es una recomendación de consumo ni significa que toda persona necesite tomar esa cantidad.

Tampoco debe confundirse el porcentaje del VRN que aparece en una etiqueta con la proporción de cloruro de magnesio que contiene el producto.

Cómo interpretar un suplemento de cloruro de magnesio

Antes de valorar un producto conviene comprobar al menos cinco elementos.

1. Para qué uso está destinado.
Debe quedar claro que se trata de un complemento alimenticio si va a ingerirse. No debe suponerse que unas escamas, sales o soluciones comercializadas para uso cosmético, baño o aplicaciones técnicas son aptas para consumo.

2. Cuánto magnesio elemental aporta.
La cifra relevante para comparar dosis es la cantidad de magnesio, no únicamente los miligramos de cloruro de magnesio.

3. Qué forma de cloruro utiliza.
Cuando el fabricante especifica si se trata de cloruro anhidro o hidratado, es más fácil interpretar la composición. Si no lo hace, no debería deducirse el porcentaje de magnesio mediante una fórmula teórica.

4. Qué cantidad corresponde a la dosis diaria recomendada.
Comparar productos por cápsula, cucharada o gramo puede inducir a error si las dosis recomendadas son diferentes.

5. Qué afirmaciones realiza el fabricante.
Una composición verificable y una declaración autorizada sobre el magnesio no respaldan automáticamente afirmaciones sobre dolor, artritis, inflamación, sueño, recuperación deportiva o absorción transdérmica.

La transparencia del etiquetado es, por tanto, tan importante como el nombre de la forma química.

Preguntas frecuentes

¿El cloruro de magnesio se absorbe bien?

Existe evidencia humana de que el magnesio aportado como cloruro se absorbe por vía intestinal y algunos estudios encuentran una biodisponibilidad mayor que la del óxido. No hay evidencia suficiente para afirmar que sea universalmente la forma de magnesio de mejor absorción.

¿Es mejor el cloruro de magnesio o el citrato?

No existe una respuesta universal. Ambas son fuentes solubles y absorbibles de magnesio. La elección no debería hacerse únicamente por el nombre de la sal, sino considerando cantidad de magnesio elemental, formulación, tolerancia, dosis y calidad del producto.

¿Y cloruro o bisglicinato?

Tampoco existe evidencia que permita declarar un ganador para cualquier persona y objetivo. El bisglicinato y el cloruro son formas químicamente diferentes y la comparación debe hacerse sobre productos concretos y criterios definidos, no sobre promesas generales de «máxima absorción».

¿El aceite de magnesio atraviesa la piel?

Los estudios disponibles no permiten afirmar que los productos tópicos eleven de forma fiable el magnesio corporal en una magnitud nutricionalmente relevante. Existen algunos datos preliminares, pero son insuficientes para considerar demostrada una equivalencia con la suplementación oral.

¿El cloruro de magnesio sirve para los calambres?

El magnesio participa en la función muscular normal, pero eso no demuestra que suplementarlo prevenga los calambres en cualquier situación. Las revisiones de ensayos clínicos no encuentran un beneficio clínicamente importante en adultos mayores con calambres idiopáticos y la evidencia para otros contextos es limitada o incierta.

¿Puede producir diarrea?

Sí. Como otras sales de magnesio, el cloruro puede producir efectos gastrointestinales y efecto laxante, especialmente al aumentar la cantidad de magnesio no absorbido que permanece en el intestino.

¿Cualquier cloruro de magnesio sirve para tomar?

No. La identidad química y la aptitud alimentaria son cuestiones diferentes. Solo deberían ingerirse productos expresamente fabricados y comercializados para consumo alimentario o para el uso correspondiente.

Conclusión

El cloruro de magnesio es una fuente soluble de magnesio que puede utilizarse en complementos alimenticios y para la que existe evidencia de absorción por vía oral.

Eso no justifica atribuirle una larga lista de beneficios propios. Las funciones reconocidas sobre músculos, metabolismo energético, sistema nervioso, huesos o cansancio corresponden al magnesio como nutriente, no a una propiedad terapéutica exclusiva del cloruro.

Tampoco está demostrado que la aplicación cutánea de sprays o del denominado aceite de magnesio proporcione un aporte sistémico equivalente a la suplementación oral. Los estudios disponibles son escasos y presentan importantes limitaciones.

Al evaluar un producto, resulta más útil comprobar cuánto magnesio elemental aporta, qué forma declara, cuál es su uso previsto, cómo está etiquetado y qué evidencia respalda sus afirmaciones que dejarse llevar por términos como «alta absorción», «transdérmico» o «relajación muscular».

Fuentes y referencias

Composición y absorción oral

  1. PubChem. Magnesium Chloride. National Library of Medicine. Ficha química sobre composición, fórmula molecular y propiedades del cloruro de magnesio. Consultar PubChem.
  2. Firoz M, Graber M. Bioavailability of US commercial magnesium preparations. Magnesium Research. 2001;14(4):257-262. Estudio comparativo de biodisponibilidad oral de distintas sales de magnesio. Consultar estudio en PubMed.
  3. Schuchardt JP, Hahn A. Intestinal Absorption and Factors Influencing Bioavailability of Magnesium—An Update. Current Nutrition & Food Science. 2017;13(4):260-278. Revisión sobre absorción intestinal y factores que afectan a la biodisponibilidad. Consultar publicación.

Aplicación tópica y absorción transdérmica

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  2. Kass L, Rosanoff A, Tanner A, Sullivan K, McAuley W, Plesset M. Effect of transdermal magnesium cream on serum and urinary magnesium levels in humans: A pilot study. PLOS ONE. 2017;12(4). Ensayo piloto sobre aplicación cutánea y niveles de magnesio. Consultar estudio.
  3. Engen DJ et al. Effects of transdermal magnesium chloride on quality of life for patients with fibromyalgia: a feasibility study. Journal of Integrative Medicine. 2015;13(5):306-313. Estudio preliminar sobre aplicación tópica, con importantes limitaciones metodológicas. Consultar estudio.
  4. Nightingale J, Al Bakir I, Adaba F. Pilot study of a topical magnesium preparation to treat hypomagnesaemia in patients with an ileostomy. Intestinal Failure. 2024;2:100018. Estudio piloto en una población clínica muy específica; sus resultados no permiten generalizar la eficacia de los sprays de magnesio. Consultar publicación.

Función muscular y evidencia clínica

  1. Garrison SR et al. Magnesium for skeletal muscle cramps. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2020;9. Revisión sistemática sobre la eficacia de la suplementación con magnesio para los calambres musculares. Consultar revisión Cochrane.

Seguridad y referencias nutricionales

  1. EFSA NDA Panel. Scientific Opinion on Dietary Reference Values for magnesium. EFSA Journal. 2015;13(7):4186. Valores de referencia de ingesta de magnesio para la población europea. Consultar documento de EFSA.
  2. Scientific Committee on Food. Opinion of the Scientific Committee on Food on the Tolerable Upper Intake Level of Magnesium. Comisión Europea. 2001. Evaluación del límite superior de ingesta de magnesio procedente de determinadas fuentes añadidas. Consultar documento oficial.
  3. NIH Office of Dietary Supplements. Magnesium — Fact Sheet for Health Professionals. National Institutes of Health. Ficha institucional sobre funciones, fuentes, absorción, efectos adversos e interacciones farmacológicas. Consultar ficha oficial del NIH.

Legislación y declaraciones saludables

  1. Parlamento Europeo y Consejo. Directiva 2002/46/CE relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia de complementos alimenticios. Normativa europea sobre complementos y fuentes autorizadas de minerales. Consultar normativa en EUR-Lex.
  2. Comisión Europea. Reglamento (UE) n.º 432/2012 por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos. Incluye las declaraciones autorizadas correspondientes al magnesio. Consultar reglamento en EUR-Lex.
  3. Parlamento Europeo y Consejo. Reglamento (UE) n.º 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor. Establece, entre otras disposiciones, el valor de referencia de nutrientes para el etiquetado. Consultar reglamento en EUR-Lex.
  4. Gobierno de España. Real Decreto 1487/2009, de 26 de septiembre, relativo a los complementos alimenticios. Marco normativo español aplicable a estos productos. Consultar texto consolidado en el BOE.
  5. Comisión Europea. Reglamento (UE) n.º 655/2013 por el que se establecen los criterios comunes a los que deben responder las reivindicaciones relativas a los productos cosméticos. Normativa relevante para las afirmaciones comerciales de productos tópicos. Consultar reglamento en EUR-Lex.