
El magnesio es un mineral esencial, pero que el organismo lo necesite no significa que cualquier cantidad suplementaria sea inocua. Los efectos adversos más habituales de los suplementos de magnesio son digestivos (especialmente diarrea, náuseas y molestias abdominales) y suelen ser muy distintos de una intoxicación sistémica por exceso de magnesio.
Los riesgos importantes dependen de factores como la cantidad ingerida, la forma y formulación utilizadas, la función renal y el uso simultáneo de determinados medicamentos. Por eso conviene diferenciar los efectos frecuentes de situaciones mucho menos habituales, pero potencialmente graves.
Qué efectos secundarios puede causar el magnesio
Diarrea y molestias digestivas
La diarrea es uno de los efectos adversos mejor documentados del magnesio oral procedente de suplementos y de determinados medicamentos.
Parte del magnesio ingerido puede permanecer sin absorber en el intestino. Algunas sales ejercen entonces un efecto osmótico: atraen agua hacia el intestino y favorecen el tránsito. Es el mismo principio por el que ciertas sales de magnesio se utilizan como laxantes.
Además de diarrea pueden aparecer náuseas, dolor o cólicos abdominales.
Esto no significa que cualquier cantidad de magnesio cause molestias. La tolerancia varía entre personas y también puede depender de la cantidad de magnesio elemental, de la formulación, de la forma química y de cómo se distribuya la ingesta.
Tampoco conviene confundir una deposición más blanda o una diarrea asociada a un suplemento con una intoxicación por magnesio. Son situaciones diferentes.
¿Depende de la cantidad y de la forma de magnesio?
Sí, aunque no disponemos de evidencia suficiente para ordenar todas las formas comerciales en un ranking fiable de “mejor a peor toleradas”.
El óxido, el cloruro, el carbonato y el gluconato se encuentran entre las formas que algunas fuentes institucionales relacionan con mayor frecuencia con diarrea. Para otras, como bisglicinato, citrato, malato o treonato, la experiencia y los estudios disponibles no permiten afirmar que una forma concreta vaya a resultar siempre mejor tolerada por todas las personas.
Por eso afirmaciones como “el bisglicinato nunca provoca diarrea” o “el óxido siempre sienta mal” son demasiado categóricas.
También importa distinguir entre cantidad del compuesto y cantidad de magnesio elemental. Dos productos pueden aportar pesos muy distintos de sus respectivas sales y, sin embargo, proporcionar cantidades similares de magnesio.
Exceso de magnesio e hipermagnesemia: no son lo mismo
Tomar una cantidad elevada de magnesio y presentar hipermagnesemia no son conceptos equivalentes.
La hipermagnesemia significa que la concentración de magnesio en sangre está anormalmente elevada. En condiciones normales, el organismo regula estrechamente ese equilibrio y los riñones desempeñan un papel fundamental eliminando el exceso.
Por eso una persona con función renal conservada no desarrolla habitualmente una hipermagnesemia grave simplemente por consumir alimentos ricos en magnesio o por una exposición suplementaria moderada.
La situación cambia con cantidades muy elevadas, con determinados medicamentos que contienen magnesio o cuando la capacidad de eliminación renal está comprometida.
Los casos graves descritos se han relacionado, entre otras circunstancias, con el uso de cantidades altas de laxantes o antiácidos con sales de magnesio y con pacientes que presentaban factores de riesgo.
Qué síntomas puede provocar un exceso grave
Una concentración excesivamente elevada de magnesio en sangre puede producir manifestaciones como hipotensión, náuseas y vómitos, letargo, debilidad muscular y alteraciones neurológicas.
En los cuadros más graves pueden aparecer dificultad respiratoria, alteraciones importantes del ritmo cardiaco y parada cardiaca.
Estos síntomas pertenecen a un contexto de toxicidad sistémica y no deben equipararse a la diarrea que puede producir un suplemento por su efecto intestinal.
Si tras una ingesta excesiva o el uso de un preparado con magnesio aparecen síntomas importantes como debilidad intensa, alteración de la consciencia, dificultad respiratoria o problemas cardiovasculares, la situación requiere asistencia médica urgente.
Magnesio y riñones: por qué la función renal importa
Los riñones ayudan a mantener las concentraciones de magnesio dentro de un intervalo adecuado eliminando el exceso a través de la orina.
Cuando esa capacidad está muy reducida, el magnesio puede acumularse con mayor facilidad. Por este motivo, las fichas técnicas de diferentes medicamentos que contienen sales de magnesio incluyen advertencias específicas para pacientes con función renal alterada y algunas contraindican su uso en insuficiencia renal grave.
Esto no significa que el magnesio suplementario “dañe los riñones” en una persona sana. El problema de seguridad mejor establecido es el riesgo de acumulación cuando la eliminación renal está comprometida.
Tampoco existe un umbral renal universal que permita decidir por cuenta propia si un suplemento es apropiado. Las personas con enfermedad renal necesitan una valoración individual de su situación antes de utilizar de forma habitual productos con magnesio.
Interacciones del magnesio con medicamentos
El magnesio puede interaccionar con determinados medicamentos, pero no todas las interacciones funcionan de la misma manera.
En algunos casos, el magnesio puede unirse al medicamento en el aparato digestivo y reducir su absorción. En otros, es el propio tratamiento farmacológico el que modifica las concentraciones de magnesio del organismo.
Por este motivo no existe una única regla del tipo “separe siempre el magnesio dos horas de cualquier medicamento”.
Tabla de interacciones
| Medicamento o grupo | Qué puede ocurrir | Tipo de interacción | Precaución documentada |
|---|---|---|---|
| Quinolonas, como ciprofloxacino | El magnesio puede formar complejos con el antibiótico y reducir su absorción. | Reducción de la absorción del medicamento | La ficha técnica de ciprofloxacino consultada indica administrarlo 1–2 horas antes o al menos 4 horas después de preparados con magnesio. Debe comprobarse siempre el medicamento concreto. |
| Tetraciclinas, como doxiciclina | Los cationes como el magnesio pueden reducir la absorción de la tetraciclina. | Reducción de la absorción del medicamento | Fichas técnicas españolas de doxiciclina recomiendan separar la administración 2–3 horas. Debe respetarse la información del medicamento concreto. |
| Bisfosfonatos orales | Los suplementos o medicamentos ricos en magnesio pueden disminuir su absorción. | Reducción de la absorción del medicamento | La pauta depende del bisfosfonato. El ácido alendrónico, por ejemplo, debe tomarse al menos 30 minutos antes de cualquier otra medicación oral. |
| Levotiroxina | El magnesio puede reducir la absorción de algunas formulaciones de levotiroxina. | Reducción de la absorción del medicamento | El intervalo debe comprobarse en la ficha técnica o prospecto del medicamento concreto. Algunas presentaciones españolas indican una separación de 4–5 horas. |
| Diuréticos | Según el tipo, pueden aumentar o reducir la eliminación renal de magnesio. | El medicamento modifica el estado de magnesio | No debe interpretarse como una razón para modificar el tratamiento ni para suplementar automáticamente. |
| Inhibidores de la bomba de protones | El uso prolongado de determinados IBP puede producir hipomagnesemia. | El medicamento puede reducir las concentraciones de magnesio | Es una interacción distinta de las que bloquean la absorción de un medicamento. La necesidad de controlar el magnesio depende del contexto clínico. |
La documentación oficial española confirma los intervalos específicos señalados para ciprofloxacino, doxiciclina, alendronato y algunas presentaciones de levotiroxina.
La consecuencia práctica no es suspender ni modificar un tratamiento por cuenta propia. Si se toma medicación regularmente, hay que comprobar el prospecto o la ficha técnica del fármaco concreto y, cuando exista duda, consultar al médico o farmacéutico.
¿Cuánto magnesio es demasiado?
Esta pregunta no puede responderse correctamente con una sola cifra sin explicar qué representa.
En Europa encontramos varias cantidades relacionadas con el magnesio que cumplen funciones diferentes.
Ingesta adecuada, VRN y límite superior no son lo mismo
| Referencia | Cantidad | Qué significa | Qué NO significa |
|---|---|---|---|
| Ingesta adecuada de EFSA | 350 mg/día en hombres adultos y 300 mg/día en mujeres adultas | Referencia nutricional poblacional para la ingesta total de magnesio. | No es una dosis de suplemento ni una cantidad que todo adulto deba añadir a su dieta. |
| VRN de etiquetado en la UE | 375 mg | Valor de referencia utilizado, entre otras cosas, para expresar el porcentaje de magnesio de un alimento o complemento. | No es un límite de seguridad ni una necesidad individual. |
| UL europeo para determinadas fuentes suplementarias | 250 mg/día | Límite superior tolerable para la ingesta suplementaria de sales y compuestos de magnesio fácilmente disociables, como el óxido, procedentes de complementos o alimentos enriquecidos, a partir de 4 años. | No incluye el magnesio presente naturalmente en la dieta y no representa una frontera exacta entre “seguro” y “tóxico”. |
| UL estadounidense | 350 mg/día en adultos | Límite estadounidense para magnesio procedente de suplementos y medicamentos. | No debe utilizarse como si fuera el criterio europeo. |
La distinción entre AI, VRN y UL está respaldada por EFSA, AESAN y el SCF.
El límite europeo de 250 mg no significa que una persona que ingiera 251 mg vaya a desarrollar toxicidad. El valor se derivó utilizando como efecto adverso sensible la diarrea leve producida por determinadas fuentes suplementarias.
Tampoco significa que deban sumarse sin más los 250 mg a una supuesta “cantidad máxima” procedente de la alimentación: el UL europeo mencionado excluye el magnesio que está presente de forma natural en los alimentos.

¿Por qué algunas páginas hablan de 350 mg?
Porque Estados Unidos utiliza un límite superior de 350 mg/día para el magnesio procedente de suplementos y medicamentos en adultos.
Es un criterio científico diferente. Cuando se informa para lectores de España, la referencia europea debe explicarse primero y la estadounidense puede utilizarse únicamente para aclarar por qué circulan dos cantidades distintas.
¿Todas las formas de magnesio tienen los mismos efectos secundarios?
No exactamente, pero tampoco podemos afirmar que una forma sea universalmente segura y otra perjudicial.
| Forma | Qué podemos afirmar | Qué conviene matizar |
|---|---|---|
| Bisglicinato | Es una fuente de magnesio autorizada en complementos en la UE. | No existe base suficiente para afirmar que nunca produzca diarrea o que sea siempre la forma mejor tolerada. |
| Citrato | Las sales magnésicas del ácido cítrico están autorizadas y el citrato se utiliza ampliamente. | Puede producir efectos gastrointestinales y no debe presentarse como libre de efecto laxante. |
| Malato | Es una fuente autorizada de magnesio. | La evidencia comparativa sobre efectos adversos es insuficiente para atribuirle una superioridad general de tolerancia. |
| Óxido | Está contemplado expresamente dentro del ámbito del UL europeo para magnesio suplementario. | Se encuentra entre las formas asociadas con mayor frecuencia a diarrea en fuentes institucionales, pero la tolerancia depende también de la cantidad y formulación. |
| Cloruro | Es una fuente autorizada y fácilmente disociable. | Puede producir diarrea, especialmente en cantidades elevadas. |
| L-treonato | Está autorizado como fuente de magnesio en la UE. | Tiene condiciones regulatorias específicas como nuevo alimento: su uso está autorizado en complementos alimenticios para adultos, excluidas las mujeres embarazadas y lactantes, con un máximo diario de 250 mg de magnesio (Mg) aportado por el L-treonato de magnesio, no de 250 mg del compuesto completo. |
La lista española/europea actualizada incluye bisglicinato, cloruro, sales del ácido cítrico, malato, óxido y L-treonato, entre otras fuentes.
Lo más importante al comparar productos no es únicamente el nombre de la sal. También hay que conocer cuánto magnesio elemental proporciona realmente la dosis diaria.
Quién debe tener especial precaución
Hay situaciones en las que merece especial atención el uso de suplementos o medicamentos con magnesio.
Personas con función renal alterada. Una menor capacidad para eliminar magnesio aumenta el riesgo de acumulación. Las restricciones concretas dependen de la situación clínica y del producto.
Personas que toman medicamentos. Antibióticos, levotiroxina, bisfosfonatos y otros fármacos pueden tener instrucciones específicas de administración respecto al magnesio.
Personas mayores que toman varios medicamentos. La edad por sí sola no convierte el magnesio en peligroso, pero aumentan la probabilidad de alteraciones de la función renal, polimedicación y tratamientos que modifican el equilibrio de minerales.
Niños. El UL europeo de 250 mg para las fuentes suplementarias contempladas se aplica a partir de cuatro años. No se estableció un UL para niños de uno a tres años por falta de datos suficientes; eso no debe interpretarse como que cualquier cantidad sea segura.
Embarazo y lactancia. EFSA no establece para las mujeres adultas una ingesta adecuada mayor por estar embarazadas o en lactancia. Las restricciones de un producto concreto deben comprobarse individualmente. El L-treonato de magnesio autorizado como nuevo alimento constituye un ejemplo particular: sus condiciones de uso excluyen a mujeres embarazadas y lactantes.
Uso simultáneo de varios productos con magnesio. Un complemento puede no ser la única fuente suplementaria. Algunos antiácidos, laxantes, preparados minerales y productos multinutrientes también contienen magnesio, por lo que es fácil perder de vista la cantidad total añadida.
Qué comprobar en la etiqueta de un suplemento de magnesio
Para interpretar correctamente un suplemento no basta con leer “500 mg de bisglicinato”, “citrato de magnesio” o “complejo de magnesio” en la parte frontal del envase.
Conviene comprobar:
- Magnesio elemental por dosis diaria. Es la cantidad de magnesio que permite comparar productos y referencias nutricionales.
- Forma o formas químicas utilizadas. Bisglicinato, citrato, óxido, malato, cloruro, etc.
- Dosis diaria recomendada por el fabricante.
- Número de cápsulas, comprimidos o medidas necesarias para alcanzar esa dosis.
- Otros productos que también aportan magnesio.
- Advertencias y población a la que se dirige el producto.
- Si se toma medicación, las instrucciones del medicamento sobre minerales, antiácidos o suplementos.
Que el envase muestre un porcentaje elevado del VRN tampoco demuestra que esa cantidad sea necesaria para una persona concreta.
Qué dice la normativa europea sobre el magnesio
En España los complementos alimenticios se regulan como alimentos y no como medicamentos.
La normativa establece las vitaminas y minerales que pueden utilizarse y las fuentes autorizadas. También exige información específica en el etiquetado, como la dosis diaria recomendada, la advertencia de no superarla y la indicación de que un complemento no sustituye una dieta equilibrada.
Actualmente no existe un máximo legal armonizado en la Unión Europea para la cantidad de cada vitamina y mineral que pueden contener todos los complementos. Mientras se desarrollan esos límites, las evaluaciones científicas de seguridad de organismos como SCF y EFSA siguen siendo referencias fundamentales.
Por otra parte, el magnesio dispone de diferentes declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea, por ejemplo relativas a la función muscular normal, el metabolismo energético o el sistema nervioso.
Una declaración autorizada indica que se cumplen determinadas condiciones regulatorias para utilizar ese mensaje. No convierte al producto en un medicamento ni demuestra que pueda prevenir o tratar una enfermedad. Tampoco garantiza la seguridad de cualquier cantidad o combinación de ingredientes.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que el magnesio produzca diarrea?
Es un efecto adverso conocido del magnesio suplementario y de determinadas sales utilizadas como medicamentos. La probabilidad depende, entre otros factores, de la cantidad, la forma química, la formulación y la tolerancia individual.
Una diarrea persistente no debería interpretarse como una señal de que el suplemento “está funcionando”.
¿El magnesio puede dañar los riñones?
La preocupación principal documentada no es que una cantidad nutricional habitual de magnesio dañe directamente unos riñones sanos, sino que una función renal deteriorada puede reducir la eliminación de magnesio y favorecer su acumulación.
¿Puedo tomar magnesio si estoy tomando medicamentos?
Depende del medicamento. Existen interacciones relevantes con determinados antibióticos, bisfosfonatos y algunas formulaciones de levotiroxina, mientras que otros medicamentos, como algunos diuréticos o inhibidores de la bomba de protones, modifican el estado de magnesio por otros mecanismos.
No existe un intervalo universal válido para todos los medicamentos.
¿El bisglicinato de magnesio tiene menos efectos secundarios?
Se promociona con frecuencia como una forma de buena tolerancia digestiva, pero los datos disponibles no permiten afirmar que nunca produzca molestias ni que resulte superior en todas las personas y frente a todas las demás formas.
La cantidad de magnesio elemental y la formulación siguen siendo relevantes.
¿Qué pasa si supero 250 mg de magnesio suplementario?
Los 250 mg/día europeos constituyen un límite superior poblacional para determinadas fuentes suplementarias y se fundamentan principalmente en la aparición de diarrea leve.
No son una frontera en la que 250 mg sean universalmente inocuos y 251 mg produzcan toxicidad. Tampoco describen la cantidad de magnesio presente de forma natural en los alimentos.
¿Tomar magnesio durante mucho tiempo produce efectos secundarios?
No existe un efecto adverso crónico único que aparezca inevitablemente por utilizar un suplemento durante un periodo prolongado. El riesgo depende de la cantidad, la fuente, la función renal, los medicamentos utilizados y las características del producto.
La utilización prolongada tampoco convierte en irrelevantes efectos como diarrea ni las posibles interacciones farmacológicas.
Conclusión
El efecto secundario más habitual de los suplementos de magnesio es gastrointestinal, especialmente la diarrea. Es muy diferente de una hipermagnesemia grave, que es mucho menos habitual y adquiere especial importancia cuando se utilizan cantidades muy elevadas o existe una capacidad reducida para eliminar magnesio.
La función renal, la cantidad de magnesio elemental y los medicamentos utilizados son más importantes para evaluar la seguridad que afirmaciones genéricas como “esta forma es segura” o “el magnesio no tiene contraindicaciones”.
También es fundamental interpretar correctamente las cifras. La ingesta adecuada, el VRN del etiquetado y el límite superior tolerable cumplen funciones diferentes y no deben utilizarse indistintamente.
Un suplemento de magnesio puede ser perfectamente compatible con un uso razonable, pero que el magnesio sea un nutriente esencial no significa que cualquier cantidad suplementaria sea segura.
Fuentes y referencias
Para elaborar esta guía se han consultado fuentes científicas, organismos oficiales y fichas técnicas de medicamentos. Las principales referencias son:
- Comité Científico de la Alimentación Humana (SCF), Comisión Europea (2001). Opinion of the Scientific Committee on Food on the Tolerable Upper Intake Level of Magnesium. Evaluación científica del límite superior tolerable del magnesio suplementario y sus efectos gastrointestinales. Consultar documento oficial.
- Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, 2015). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for magnesium. EFSA Journal, 13(7):4186. Referencias nutricionales de ingesta de magnesio para diferentes grupos de población. Consultar estudio.
- Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Guía para el control oficial del etiquetado y composición de complementos alimenticios. Información sobre fuentes autorizadas de magnesio, valores de referencia y criterios de seguridad aplicables en España. Consultar guía oficial.
- National Institutes of Health (NIH), Office of Dietary Supplements. Magnesium: Fact Sheet for Health Professionals. Información sobre toxicidad, efectos adversos, función renal, límites de ingesta e interacciones farmacológicas. Consultar ficha científica.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Fichas técnicas de ciprofloxacino, doxiciclina, levotiroxina, ácido alendrónico, omeprazol e hidróxido de magnesio. Documentación oficial sobre interacciones farmacológicas, advertencias y precauciones. Consultar CIMA-AEMPS.
- Pardo MR et al. (2021). Bioavailability of magnesium food supplements: A systematic review. Nutrition, 89:111294. Revisión sistemática sobre diferencias de biodisponibilidad entre formulaciones de magnesio. Consultar publicación.
- Garrison SR et al. (2020). Magnesium for skeletal muscle cramps. Cochrane Database of Systematic Reviews. Revisión que incluye información sobre efectos adversos observados durante la suplementación en los estudios evaluados. Consultar revisión.
- Comisión Europea. Food Supplements. Información sobre el marco regulatorio europeo de complementos alimenticios y el establecimiento de cantidades máximas de vitaminas y minerales. Consultar información oficial.
- Unión Europea (2024). Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2694. Autorización del L-treonato de magnesio como nuevo alimento y condiciones específicas de utilización. Consultar reglamento.
- Unión Europea (2024). Corrección de errores del Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2694, de 18 de noviembre de 2024. Aclaración de que los niveles máximos autorizados se expresan como magnesio (Mg). Consultar corrección oficial.
